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La propagación de noticias falsas y bulos a través de Internet se ha convertido en una problemática que afecta a millones de usuarios diariamente. Estas fake news, como se las conoce comúnmente, tienen el propósito de desinformar, engañar y manipular al público, a menudo beneficiando económicamente a quienes las crean y difunden. La velocidad y alcance de las redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea facilitan su expansión, dificultando a menudo distinguir lo verdadero de lo falso.
Todos hemos experimentado momentos de duda frente a una noticia o mensaje recibido que parecemos inconcebible o imposible. En otras ocasiones, hemos caído en la trampa y creído en información que posteriormente resultó ser falsa. Estos contenidos no siempre son enteramente falsos; muchas veces contienen elementos reales que se presentan de manera engañosa. En el ámbito audiovisual, esta manipulación alcanza su máximo exponente con los deepfakes, vídeos que hacen parecer que una persona ha dicho o hecho algo que en realidad nunca ocurrió.
Las fake news pueden tener graves consecuencias. Generan desinformación, promueven la descarga de malware que infecta dispositivos y pone en riesgo nuestra privacidad, difunden información errónea sobre salud que pone en peligro vidas, y dañan la reputación de personas, empresas e instituciones.
Para combatir la desinformación, es crucial aprender a identificar las noticias falsas. Verificar la fuente de la información es el primer paso importante. Contrastar múltiples fuentes confiables, analizar cuidadosamente las URL, leer la información completa y no solo el titular, y prestar atención al formato son acciones esenciales. También es útil buscar información sobre las personas mencionadas en las noticias y utilizar herramientas de verificación. Siempre debemos aplicar el sentido común y evaluar críticamente lo que leemos en Internet. En el caso de los deepfakes, señales como discordancias entre el audio y la imagen, títulos alarmantes o rasgos faciales alterados pueden ser indicios de manipulación.
Si detectamos un contenido falso, debemos reportarlo o denunciarlo de manera responsable, proporcionando evidencias. En una campaña de concienciación sobre bulos y noticias falsas, se ofrecen orientaciones sobre cómo hacerlo correctamente.
La participación de los usuarios es esencial en esta lucha contra la desinformación. Compartir experiencias con el hashtag #DesmontandoBulos y mantenerse informado con las publicaciones de la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI) puede ayudarnos a disfrutar de las ventajas de la tecnología de manera segura y responsable.
vía: INCIBE