Compartir:
En el marco de la IFE Conference 2026, el Institute for the Future of Education del Tecnológico de Monterrey anunció a los ganadores del TecPrize 2025, un galardón que premia soluciones innovadoras que utilizan la inteligencia artificial para abordar las brechas de habilidades laborales en América Latina. De entre diez emprendimientos finalistas, tres destacaron por sus propuestas disruptivas en el ámbito educativo.
El primer premio fue para O-lab Inc de Colombia, cuya propuesta incluye un motor de simulaciones laborales y tutores de IA enfocados en el aprendizaje basado en habilidades, bajo la dirección de Diego Guerrero. En segundo lugar, se ubicó OZARU de México, que desarrolló un copiloto de IA para optimizar el trabajo de equipos de primera línea, liderado por Guillermo Garza. El tercer lugar lo ocupó HackÜ, también colombiano, con una plataforma de microaprendizaje gamificado para trabajadores que no tienen escritorio, dirigida por Juan Miguel Salazar.
Además del reconocimiento, estos proyectos recibirán incentivos económicos, con premios de 30, 20 y 10 mil dólares, respectivamente. También contarán con un programa de acompañamiento diseñado para potenciar su impacto y escalabilidad. Durante tres meses, los ganadores participarán en un bootcamp enfocado en la medición de impacto, y uno de ellos tendrá la oportunidad de ingresar al USC Education Technology Accelerator de la University of Southern California – Rossier School of Education, lo cual fortalecerá su proyección internacional.
El TecPrize, celebrado desde hace seis años, ha registrado en esta edición más de 140 propuestas de 20 países, demostrando el crecimiento del ecosistema de innovación educativa en la región. Este premio se ha consolidado como un referente en la innovación educativa, ayudando a que proyectos ganadores y finalistas recauden más de 4 millones de dólares en capital y alcanzando a más de 2.5 millones de aprendices.
Esta iniciativa subraya el compromiso del Instituto para el Futuro de la Educación de activar el talento y facilitar el desarrollo de soluciones educativas de alto impacto que transformen el aprendizaje y el trabajo en América Latina y el Caribe. La creciente participación de instituciones y programas de innovación educativa resalta la importancia de crear alianzas efectivas para enfrentar los desafíos educativos de la región.










