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El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) ha intensificado su ofensiva contra Google, solicitando al juez federal Amit P. Mehta que ordene a la compañía la venta de su navegador Chrome. La medida, que forma parte de una amplia demanda antimonopolio, busca frenar el dominio abrumador del gigante tecnológico en el mercado de las búsquedas y la navegación web.
Chrome, con cerca del 66 % de cuota de mercado a nivel mundial, es utilizado por la mayoría de usuarios tanto en ordenadores como en dispositivos móviles. Le siguen Safari, con un 18 %, y otros navegadores como Firefox o Opera, que apenas alcanzan porcentajes residuales. La situación ha llevado al DOJ a calificar a Google como “un Goliat económico” que, según el organismo, ha distorsionado el mercado con prácticas ilegales.
Una maniobra para romper el monopolio digital
El DOJ argumenta que la posición de Google no es fruto exclusivo de la innovación, sino de acuerdos millonarios con fabricantes y operadores para preinstalar Chrome y su buscador en dispositivos Android. Estas prácticas, según el Departamento de Justicia, impiden el desarrollo de una competencia real y perjudican al consumidor, limitando la diversidad de opciones en el mercado.
La petición va más allá de sanciones económicas o restricciones contractuales. El gobierno estadounidense pide una venta forzada de Chrome a un comprador que deberá pasar un riguroso proceso de revisión regulatoria, con el fin de garantizar que no se repita el escenario de concentración excesiva de poder.
Google, entre la defensa y la incertidumbre
Desde Mountain View, Google mantiene su postura negando las acusaciones de abuso de posición dominante. La compañía defiende que Chrome ha sido un motor de innovación y seguridad para la web, y sostiene que su venta podría perjudicar a usuarios y desarrolladores. No obstante, su capacidad de defensa se ve limitada tras la victoria judicial previa del DOJ, que ya logró frenar otros intentos de dominio excesivo por parte de la empresa.
Posibles consecuencias para el mercado global
La decisión que tome el juez Mehta podría tener repercusiones históricas. La venta de Chrome abriría la puerta a un nuevo escenario competitivo en el sector de los navegadores web, impulsando a empresas rivales que hasta ahora han operado en la sombra de Google.
Además, esta acción marcaría un precedente importante en la regulación antimonopolio, demostrando que Estados Unidos está dispuesto a intervenir de manera directa para frenar el poder desmedido de las grandes tecnológicas. Mientras tanto, el sector tecnológico y los usuarios esperan expectantes la resolución judicial que podría redefinir el futuro de la navegación por Internet.
Fuente: Noticias Redes Sociales