Compartir:
La inteligencia artificial generativa está cambiando también el mercado de los libros. Un estudio que ha seguido 14.419 obras de ficción autopublicadas en Amazon entre enero de 2023 y marzo de 2026 muestra hasta qué punto ha crecido el contenido creado con estas herramientas. Los libros con una presencia sustancial de texto detectado como generado por IA ya representan el 20 % de la muestra y, aunque venden peor de media, su enorme volumen puede estar haciendo más difícil que las obras escritas por personas encuentren lectores.
Las claves de los libros escritos con IA en 30 segundos
- El estudio analiza 14.419 libros autopublicados en Amazon y sus ventas hasta junio de 2026.
- Un 20 % tenía más de un 25 % de texto identificado como generado mediante IA y otro 17,1 % presentaba un uso menor.
- Los títulos con mayor presencia de IA venden proporcionalmente menos, pero pueden publicarse a un ritmo mucho mayor.
- La oferta crece bastante más deprisa que las ventas y los ingresos.
- Los investigadores relacionan esta saturación con una mayor competencia también para los escritores que no utilizan IA.
La situación resulta paradójica. Los datos no muestran que la inteligencia artificial esté produciendo automáticamente superventas capaces de desplazar a los escritores tradicionales por su calidad o popularidad. Sucede algo más sencillo: ahora resulta mucho más fácil producir grandes cantidades de libros.
Un escritor puede necesitar meses para terminar una novela. Con herramientas generativas es posible producir borradores, capítulos e incluso obras completas en mucho menos tiempo. Cuando esa capacidad se multiplica por miles de usuarios, el resultado es un catálogo que crece mucho más rápido que el número de personas dispuestas a comprar o leer esos libros.
Uno de cada cinco libros analizados tenía un uso elevado de IA
Los investigadores dividieron las obras en tres grupos según la cantidad de texto que sus sistemas identificaron como generado mediante inteligencia artificial.
El 62,9 % de los títulos no presentó contenido de IA detectable. Otro 17,1 % mostró un uso ligero, de hasta el 25 % del texto, mientras que el 20 % superó ese porcentaje y fue clasificado como de uso sustancial de IA.
Los resultados comerciales son especialmente interesantes porque muestran que publicar utilizando mucha inteligencia artificial no garantiza vender más.
Los libros del último grupo suponían el 20 % del catálogo estudiado, pero únicamente concentraban el 12,1 % de las ventas y el 11,3 % de los ingresos.
Los títulos sin IA detectada obtenían mejores resultados. Aunque representaban el 62,9 % de la muestra, acumulaban el 71,7 % de las ventas y el 72,5 % de los ingresos.
La diferencia aumenta entre los libros que mejor funcionan. Dentro del 5 % de títulos con mayores ventas, los que tenían una presencia sustancial de inteligencia artificial reducían su representación aproximadamente al 10 %.
Eso no impide que existan excepciones muy rentables. Según el estudio, el autor con mayor facturación entre quienes utilizaron intensivamente IA consiguió alrededor de 1,7 millones de dólares brutos con ocho títulos. El libro individual más exitoso dentro de esta categoría alcanzó unos 643.000 dólares y 80.431 ejemplares vendidos.
Son casos destacados dentro de un mercado en el que, de media, los títulos con mayor presencia de IA tienen peores resultados.
El verdadero problema puede ser la cantidad de libros
El estudio señala una tendencia que afecta directamente al funcionamiento de las plataformas de autopublicación: el catálogo está creciendo mucho más deprisa que la demanda.
Entre comienzos de 2023 y el primer trimestre de 2026, el catálogo acumulado analizado se multiplicó por 38,3. El número de libros que conseguía registrar alguna venta durante un trimestre aumentó 19,2 veces.
Las compras no siguieron ese ritmo.
Las ventas trimestrales se multiplicaron por 7,3 y los ingresos por 8,9. Hay, por tanto, muchos más títulos intentando repartirse un mercado que también crece, pero bastante más despacio.
Para entenderlo basta imaginar una librería que pasa de tener 1.000 a 38.000 libros mientras el dinero gastado por sus clientes solo se multiplica aproximadamente por nueve. Aunque entren nuevos compradores, cada obra tiene que competir con muchas más alternativas.
La diferencia es que Amazon no tiene el problema físico de encontrar estanterías donde colocar los nuevos títulos. Su catálogo puede crecer enormemente.
La atención del lector, sin embargo, sigue siendo limitada.
Los autores compiten por aparecer en los resultados de búsqueda, entrar en las recomendaciones, conseguir posiciones en las listas de cada género y acumular lecturas mediante Kindle Unlimited.
Ahí es donde la producción masiva mediante IA puede tener consecuencias incluso para escritores que jamás hayan utilizado estas herramientas.
Los escritores humanos también están notando la presión
Los investigadores compararon los resultados de libros publicados en distintos años utilizando para todos ellos sus primeros 90 días a la venta.
Entre las obras lanzadas en 2023 y las publicadas en 2025, los ingresos medios por libro disminuyeron en seis de los ocho géneros estudiados.
Cuando el análisis se limita a títulos donde no se detectó inteligencia artificial, la caída aparece en siete de los ocho géneros.
La excepción fue el grupo formado por fantasía, terror y temática sobrenatural, donde los libros considerados humanos aumentaron aproximadamente un 35 % sus ingresos.
También resulta revelador observar qué ocurre después de que un autor empieza a utilizar intensivamente estas herramientas.
Entre los 385 autores que continuaron publicando libros con una cantidad sustancial de IA después de incorporarla a su trabajo, 287 aumentaron su frecuencia de publicación. Algunos llegaron a lanzar decenas de títulos al año.
La inteligencia artificial permite así competir mediante volumen incluso cuando cada producto individual consigue menos ventas.
Saber qué libros están escritos por IA tampoco es sencillo
Los resultados deben interpretarse con cierta cautela. Los investigadores no saben directamente cómo escribió cada autor su obra. Utilizaron herramientas para analizar el texto completo y estimar la presencia de contenido generado mediante inteligencia artificial.
Por eso resulta más preciso hablar de texto detectado como generado por IA que asegurar que cada libro de una determinada categoría fue escrito íntegramente por una máquina.
Además, se trata de un estudio observacional. La coincidencia entre el crecimiento de la IA y la reducción de ingresos por título no demuestra que toda la caída haya sido provocada exclusivamente por estas herramientas.
El precio de los libros, su calidad, las campañas publicitarias, el funcionamiento del algoritmo de Amazon, Kindle Unlimited, las preferencias de los lectores o la popularidad previa de cada escritor también pueden modificar las ventas.
El trabajo sí muestra con bastante claridad un cambio estructural: producir texto a gran escala se ha vuelto mucho más barato.
Hasta hace pocos años, escribir decenas de novelas anuales requería una capacidad de producción difícilmente asumible por una sola persona. Los modelos generativos han cambiado esa limitación y permiten aumentar enormemente la cantidad de contenido disponible.
Para Amazon y otras plataformas de autopublicación aparece así un problema que va más allá de determinar si una novela creada con IA es buena o mala. La cuestión es cómo gestionar un mercado donde la oferta puede crecer casi sin límite mientras el tiempo, la atención y el dinero de los lectores siguen siendo recursos limitados.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos libros generados con IA hay en Amazon?
El estudio no permite calcular cuántos existen en todo Amazon. Dentro de los 14.419 títulos analizados, el 20 % tenía más de un 25 % de texto detectado como generado mediante IA y otro 17,1 % presentaba un uso menor.
¿Los libros escritos con inteligencia artificial venden menos?
En la muestra estudiada sí ocurre de media. Los títulos con uso sustancial de IA suponían el 20 % de los libros, pero concentraban el 12,1 % de las ventas y el 11,3 % de los ingresos.
¿Cómo perjudican estos libros a los escritores humanos?
El principal efecto señalado por los investigadores es el aumento de la competencia. Si aparecen libros mucho más deprisa de lo que aumentan las ventas, cada título tiene que competir con una oferta mayor por los mismos lectores, recomendaciones y posiciones en los rankings.
¿Puede saberse con certeza si un libro ha sido escrito con IA?
No a partir de este estudio. Los investigadores clasificaron las obras mediante sistemas de detección y análisis del texto, por lo que sus resultados son estimaciones y no una confirmación directa del proceso utilizado por cada autor.








