Iberdrola amplía su presencia en EE. UU. con nuevo acuerdo entre Avangrid y Microsoft

Avangrid, la filial del Grupo Iberdrola en Estados Unidos, ha establecido un nuevo acuerdo de compraventa de energía con Microsoft para el proyecto Bluebird Solar. Con una capacidad de 140 MWdc (100 MWac), este proyecto se ubicará en el estado de Washington y se enfoca en satisfacer la creciente demanda de energía limpia impulsada por el sector tecnológico, especialmente a causa del auge de la inteligencia artificial y la expansión de los centros de datos.

Este acuerdo eleva la colaboración entre Avangrid y Microsoft a más de 500 MW de capacidad contratada en el mercado estadounidense, subrayando el compromiso de ambas compañías con un suministro energético sostenible a largo plazo. En un momento en que la electricidad se ha vuelto indispensable debido a la digitalización, tanto Avangrid como Microsoft destacan la necesidad de fuentes de energía confiables y limpias.

Bluebird Solar es el cuarto proyecto desarrollado conjuntamente por estas empresas, siguiendo una serie de iniciativas solares y eólicas en años recientes. Esto pone de manifiesto la relevancia de los acuerdos de compraventa de energía como herramientas clave para cubrir las demandas de grandes consumidores corporativos y fomentar la capacidad de generación renovable.

Con la firma de este acuerdo, Iberdrola refuerza su posición en el mercado estadounidense, donde Avangrid desempeña un papel crucial en el desarrollo de infraestructuras energéticas a gran escala. El proyecto Bluebird se alinea con el compromiso del Grupo hacia un futuro más sostenible, contribuyendo a la electrificación de la economía mediante soluciones renovables.

Este avance destaca la interconexión entre la electrificación y el crecimiento de la infraestructura digital, que requieren respuestas energéticas coordinadas y eficientes. Los acuerdos como el PPA para Bluebird no solo garantizan el suministro de energía renovable, sino que también facilitan el desarrollo energético planificado y la creación de nuevas capacidades de generación.

Se espera que el proyecto entre en operación en 2028, prometiendo beneficios significativos en términos de desarrollo renovable y crecimiento económico local mediante inversiones y generación de empleo en la región. Este desarrollo representa un paso crucial en la transición hacia un modelo energético más limpio y eficiente, reafirmando el compromiso a largo plazo de Iberdrola en uno de sus mercados estratégicos.

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